En el Gobierno provincial hacen números y calculan el impacto de un nuevo ajuste en los servicios públicos. Esta vez, en el sistema eléctrico. Tras confirmarse un incremento del 16% en las boletas de agua potable, en el Poder Ejecutivo (PE) se evalúa por estos días el efecto que tendrá el fin del congelamiento de la tarifa de la luz en Tucumán.
La boleta correspondiente a la red de energía eléctrica se mantuvo sin modificaciones en los últimos dos años, según lo estableció como condición el “Programa de Convergencia de Tarifas Eléctricas y Reafirmación del Federalismo Eléctrico”. El Gobierno había impulsado diferentes contratos con las administraciones subnacionales y con las empresas de distribución para frenar actualizaciones que pretendían efectuarse entonces en las provincias. A cambio, otorgó subsidios destinados a cubrir los costos de inversión en obras de distribución urbana.
Durante esos dos períodos, en Tucumán no se aplicaron de manera efectiva ajustes en la facturación de la luz, pero se determinaron aumentos en el cuadro tarifario cumpliendo con el proceso fijado por el convenio de concesión del servicio firmado entre el Estado provincial y la compañía EDET. Cada seis meses, las partes deben revisar la estructura de costos que demanda la prestación del servicio eléctrico en la provincia, según informaron.
El programa de convergencia se extenderá hasta el jueves 31 de este mes y aún no hubo confirmación ni avances con relación a la continuidad del plan nacional. Por ello, en la Casa de Gobierno y en el Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos Provinciales de Tucumán (Ersept) han analizado una variación en la tarifa de entre un 45% y un 48% en el inicio del año, cubriendo los dos períodos sin modificaciones en el Valor Agregado de Distribución (VAD), y si se efectuará en forma escalonada o de una sola vez.
Otro subsidio nacional
Santiago Yanotti, vocal del organismo de control, aclaró también que la Nación debe decidir si mantendrá el subsidio sobre el costo de la energía que compra EDET. Eso significa que en caso de no proseguir ese subsidio, el incremento total podría ser mayor a la proporción calculada en un 48%.
“Estamos esperando la pauta de la Nación”, comentó Yanotti. Por el congelamiento, en 2014 la distribuidora firmó un contrato por $ 200 millones; mientras que en el año siguiente se concretó un acuerdo por $ 300 millones. Fuentes del Ersept dijeron que la Nación le debe a Tucumán $ 110 millones aproximadamente, monto que no se hizo efectivo aún: $ 80 millones corresponden al plan de convergencia y $ 30 millones al Programa de Inclusión Eléctrica Nacional (Proinen).
En ese escenario, referentes del Gobierno y del Ersept tienen previsto viajar a Buenos Aires para reunirse mañana con funcionarios nacionales y así definir si se mantendrán los subsidios al sistema eléctrico.
El Gobierno nacional anunció que decretará la situación de “emergencia eléctrica” para todo el país hasta el 31 de diciembre de 2017.